martes, 8 de abril de 2008

después de todos estos años

Y, entonces, cumplo un año más de vida y decido que tengo que ser mejor, y me pongo a hurgar en las profundidades de mi ser, sacudiendo el polvo de los rincones más olvidados del alma y es ahí donde me encuentro con asuntos que no recordaba desde hace mucho y que me hacen sonreir, llorar, estremecerme, asustarme, reconfirmarme. Entonces tomo la escoba, el balde, el trapo, jabones, desinfectantes, muevo muebles eternamente estáticos y decido que lo único importante es acabar con eso, poner en orden al tipo en que me he convertido después de todos estos años, entenderlo, quererlo. Y me agoto, también, entonces tiro la escoba, el balde, el trapo al suelo y el cansancio, la sensación de frustración, el cansancio, otra vez. Y es que quiero ser mejor, pero ser mejor desde mí mismo es lo difícil, ser mejor con todo lo peor que soy incluido.
Y pasa un año entero y entonces cumplo un año más de vida y decido que tengo que ser mejor aún que lo mejor que me propuse ser el año anterior, un poco más cansado, eso sí, porque ya se acabó el año y sigo enfrascado en reparaciones que parecen no terminar nunca.
Y llega el día, las niñas cantan las mañanitas camino a la escuela y yo las oigo en el celular (a las cuatro), Sano es el primero en reportarse desde Lima (como siempre), las palabras del ornitorrinco que remueven todo, la llamada que nunca falta ni faltará y que espera a que acabe de dar indicaciones porque sigo en el trabajo, los regalos que uno no se esperaba.
Decido ser mejor y celebrar los cumpleaños, pero nada tendría sentido sin los otros, los que me cantan tempranísimo, los que me abrazan cuatro veces (en lo que va del día), los que se ofrecen para cebar un mate a las siete de la mañana, los que esperan los minutos que faltan para la media noche desde el otro hemisferio, los que aparecen después de meses en una carta, un mail o una llamada; los que me conviven, dotando de mayor valor y un nuevo sentido al que me he convertido después de todos estos años.

Música incidental: Sugerencias para deseo de cumpleaños,
por Sabina y la Vargas (con dedicatoria de mi tía Chabela)


No hay comentarios: