domingo, 25 de enero de 2009

temporada


Los cambios importantes, en mi vida, han sucedido a través de procesos largos.

Salir de Lima con rumbo a este país me tomó más de un año y decidirme quedarme acá me tomó otro año y medio más.

Desde el día en que tiré una cajetilla recién estrenada de Camel por la ventana de un autobús en el que iba y la tarde en que intenté fumar por última veces pasaron al rededor de seis meses.

Todavía sigo repitiéndome recordatorios como "tienes que ser más cuidadoso con la plata", "hay que seguir una dieta más balanceada", "no todos en el mundo piensan igual que tú", "hay que respetar las huevadas de los demás", "no te muerdas las uñas", entre tantos otros mantras que intento incorporar a mi vida.

Desde hace unos días he estado teniendo sueños recurrentes. Y en este caso creo que omitiré hablar de la dirección que, supongo, mi subconsciente lleva, por una cuestión que tiene que ver con lo cabalístico y lo pragmático. Así de confuso, por ahora, revolotean a mi al rededor estas ideas, estas sensaciones que por una simple cuestión de periodo de permanencia en mis días merecen ser nombradas, buscan ocupar un lugar tangible, ser signo, palabra, color.

Queda inaugurada esta temporada.

1 comentario:

Adriana dijo...

Me llega tener q respetar las huevadas de los demas, pero en fin, siempre digo: "cada loco con su tema"
Besos