jueves, 5 de marzo de 2009

señal


Ayer estuvo a punto de verme envuelto en una pelea callejera con una mujer de unos cuarenta años.
En la puerta de la escuela en la que trabajo está la señal que se ve en la imagen que acompaña a este post, porque es una esceula para personas con discapacidad intelectual.
Ayer salía acompañando a una niña, su mamá se había detenido en la puerta. Cuando estuve a la intemperie, la mujer en cuestión quien pasaba caminando por la acera de enfrente comenzó a gritarme que era el colmo detener el tráfico de esa manera.
Al principio no quise responderle verbalmente, así que le mostré la señal buscando que comprenda que venía acompañado con una niña con discapacidad.
La señora seguía enojada, enojadísima, seguía gritando: !Ella ni siquiera es una persona de la tercera edad!
Me sorprendió su falta de conocimiento hacia una señal que para mí es muy clara. Le abrí la puerta del coche a la niña y le hice adiós con la mano, sonriendo, mientras escuchaba que la señora seguía gritando: !y encima te ríes!

- Señora, esta señal indica que aquí se permite el ascenso y decenso de personas con discapacidad-, le contesté.
- ¡Ella no es una discapacitada!- me escupió, fuera de sí.

No recuerdo si fue en ese momento o un poco después cuando perdí la cordura y me descubrí gritándole de regreso que si ella estaba capacitada para emitir un diagnóstico sobre la discapacidad. Ella me gritaba de regreso algo, pero yo, furioso, no la escuchaba.

- Siga caminando no más-, le dije y volví a entrar a la escuela.

Hoy sigo pensando una razón para justificar su enojo. Ella ni siquiera iba manejando.
La justificación para mi enojo creo que la tengo bastante clara.

Y ahora me pregunto si me es realmente necesario entender su enojo. Si es contra mí, contra las personas con discapacidad, contra el mundo en general o simplemente contra la gente que tiene permiso para parar en carro donde los demás no, aunque sea sólo por dos minutos.
De cualquier forma, creo esto fue una señal de que aún tenemos mucho que aprender como sociedad para poder lograr una verdadera integración. A mí, a la señora y a tantos más.

3 comentarios:

Adriana dijo...

Esa señora probablemente en algun momento va a terminar con una discapacidad si sigue peleandose con gente en la calle, suerte que no eres belicoso
Besos

AURA dijo...

Esa señora debe de haber tenido un día, una semana, un mes, un año o una vida muy mala para reaccionar así... a saber...

Anónimo dijo...

no intentes entender el enojo de la señora mi joaco...es clarisimo que esa señora es familiar de mi vecino. Ambos son estupidos, faltos de criterio y cero respeto hacia los demás...dame el dato de la vieja para ponerla en contacto con el tarado de mi vecino! gente tarada