martes, 28 de mayo de 2013

Armonía sin tiempo: milagro para diva y futbolista


ACTO ÚNICO
Escena única

Una playa mediterránea a horas de la tarde. El sol ha comenzado a perder autoridad y dota a todos los contornos y superficies de una aureola onírica. Una gran piedra que ha ocupado ese mismo lugar desde siempre. Semi sentada sobre ella, de cara al público, con los pies descalzos juntos sobre la arena, SOPHIA LOREN mira el mar como si estuviese leyendo algo fundamental en el dorado ondulante. Ella viste una sobria salida de baño de seda, enormes lentes oscuros: lleva el pelo suelto. Vemos y escuchamos que está susurrando algo que, al principio, no alcanzamos a entender (las líneas de Anita Ekberg en la escena de la Fontana di Trevi de La Dolce Vita, de Federico Fellini), como si dijera una plegaria o sostuviera un diálogo con ella misma.

SOPHIA LOREN
(como si le susurrara a un gatito)
Miau, miau, miau… Why you cry so much?
Miau, miau.

Después de unos momentos, LIONEL MESSI atraviesa la escena de izquierda a derecha, pasea por la playa sin un rumbo fijo. Le llama la atención, primero, la deslumbrante figura de la mujer en la piedra, intenta seguir avanzando abstraído a saber en qué ideas.

SOPHIA LOREN
(in crescendo, con sentimiento)
Marcello, where are you?
¡My goodness!
¡Marcello! ¡Come here!

LIONEL MESSI
               (Volteando hacia ella)
¿Perdón?

SOPHIA LOREN
(Saliendo de su abstracción, un poco avergonzada)
¡Ah! Scussi. Parlavo da sola.

LIONEL MESSI no ha entendido nada. SOPHIA LOREN le sonríe, encantadora, como complemento de su disculpa y él eso sí que lo entiende.


SOPHIA LOREN
(con acento napolitano y moviendo delicadamente una mano en el aire)
Pay no attention. I was talking to myself.

LIONEL MESSI menea la cabeza en señal de divertida negativa. Es tímido pero no le quita los ojos de encima. SOPHIA LOREN lo mira entrecerrando los ojos y piensa un momento.

SOPHIA LOREN
No me hagas caso. Estaba hablando sola.

LIONEL MESSI sonríe y está casi seguro de haber reconocido a la mujer de la piedra.

LIONEL MESSI
(acercándose como para salir de la duda)
No sos de por acá vos, por lo que veo.

SOPHIA LOREN
Parece que tú tampoco.

LIONEL MESSI
Y, a veces ya no sé ni de dónde soy.

SOPHIA LOREN
(con tono experimentado)
La crisis de los…, pero ¿cuántos años tienes?

LIONEL MESSI
Veinticuatro.

SOPHIA LOREN
(con divertida solemnidad)
Edad difícil. No me lo tienes que decir.

LIONEL MESSI
(avergonzado, buscando restarle importancia al asunto)
Y…

SOPHIA LOREN
(acogedora)
Tranquilo. Si te sirve de algo creo que vas por buen camino.

LIONEL MESSI
¿Por qué lo decís?


SOPHIA LOREN
No sé. Me da esa impresión.

LIONEL MESSI
Parecés muy segura de todo.

SOPHIA LOREN
(suspirando)
A cierta edad una puede sentirse segura de algunas cosas.

LIONEL MESSI
Claro, si vos sos Sophia Loren.

SOPHIA LOREN
(encantada de ser reconocida)
En este momento no soy más que una desconocida en la playa.

LIONEL MESSI
Le cuento a mi viejo y no me la cree.

SOPHIA LOREN
Entonces mejor no se lo cuentes.

LIONEL MESSI
¡Mirá que venir a encontrarme con Sophia Loren!

Una pausa.

LIONEL MESSI
Y seguro que no tenés la más mínima idea de quién soy yo.

SOPHIA LOREN
Todavía no. No me has dicho tu nombre.

LIONEL MESSI
(un poco para sí mismo)
Claro, qué va a saber Sophia Loren de fútbol.

SOPHIA LOREN
¿Juegas fútbol?

LIONEL MESSI
(buscando restarle importancia al asunto)
Y…

SOPHIA LOREN
(estirando la mano hacia él)
Soy Sophia.

LIONEL MESSI
(estirando la mano hacia ella)
Lio.

Se dan un cotidiano apretón de manos.

SOPHIA LOREN
(con énfasis)
Ya está. Ahora ya sé quién eres.

LIONEL MESSI
(un poco en broma)
Por favor, decímelo que a veces pienso que no sé más quién soy.

LIONEL MESSI se semi sienta sobre la piedra, a un lado de SOPHIA LOREN.

SOPHIA LOREN
Acabas de sonar igual que un tango que me fascina.

LIONEL MESSI
De tango sé poco, deberías preguntarle a mi viejo…

Una pausa.

SOPHIA LOREN
(cantando a media voz)
Decí por Dios qué me has dao’
Que estoy tan cambiao’
No sé más quien soy…
(continúa pero solo tarareando la melodía de Malevaje)

LIONEL MESSI
(mientras SOPHIA LOREN tararea)
No sé si a vos te pasa pero el mar hace que el miedo se vaya.

Por un momento solo escuchamos a SOPHIA LOREN tararear Malevaje y el sonido del mar.

LIONEL MESSI
Vos no sabés quién soy, ¿no?

SOPHIA LOREN
Eres Lio.

LIONEL MESSI
Sí, pero no sabés quién soy. Solo sabés mi nombre.

SOPHIA LOREN
Y que juegas fútbol.
Y que tu padre es un incrédulo.

LIONEL MESSI
Sí, bueno. Pero eso es todo.

SOPHIA LOREN
Hasta ahora, sí.

Una pausa.

LIONEL MESSI
Si nos hubiésemos conocido hace varios años, ¿vos te habrías fijado en mí?

SOPHIA LOREN
(fingiendo enojo)
Creo que no entiendo. No sé si sentirme halagada o agredida.

LIONEL MESSI
¡Perdoná! No he querido…

SOPHIA LOREN
(divertida)
Déjalo. Pregunta lo que quieras.

LIONEL MESSI
(complicado)
Lo que quería saber es si te habrías fijado en mí.

SOPHIA LOREN
(como buscando armar la escena en su cabeza)
Si nos hubiésemos conocido en otro tiempo, en otras circunstancias…

LIONEL MESSI
Eso. Un tipo como yo caminando por la playa. Así nada más.

SOPHIA LOREN
(quitándose los lentes oscuros)
Es difícil saberlo.

LIONEL MESSI
(ansioso)
Bueno, ¡así nada más! ¡Un encuentro casual!

SOPHIA LOREN
Yo ya no soy quien fui entonces.

LIONEL MESSI
(insistente, un poco angustiado)
Imaginá que nos encontramos, que no tenés ningún compromiso, que…

SOPHIA LOREN
(comprendiendo, acercando una mano al rostro de LIONEL MESSI)
Shh. (Pausa.) Tu corazón…

LIONEL MESSI
(Confundido)
¿Ah?

SOPHIA LOREN
Pienso que he visto tu corazón.

Silencio.

LIONEL MESSI
(tímido)
Sos una mujer muy hermosa.

SOPHIA LOREN
La belleza es cómo te sientes por dentro.

LIONEL MESSI llora.

LIONEL MESSI
(y el llanto menguando)
Yo miro dentro y…

SOPHIA LOREN
¿Qué ves?

LIONEL MESSI
(cerrando los ojos)
Mi papá dice que a los dos años ya estaba con la pelota… Y a los cuatro ya estaba jugando. (Una pausa.) No me arrepiento… Si bien tuvimos que dejar mucho de lado… No solo yo sino mi familia… (Una pausa.) Si tuviera que jugar gratis lo haría. El dinero te permite vivir mejor pero no es lo que me inspira… Él no tiene idea de las ganas que me dan a veces de salir corriendo… A estas alturas el rival que tenés delante da prácticamente lo mismo, porque sea quien sea tenés que dar lo mejor para poder ganar y salir adelante… Y a mí me entran unas ganas de seguir corriendo… De seguir de largo y no parar de correr… El pibe a los cuatro ya estaba jugando, dice mi viejo… Y a mí me dan unas ganas de encajarle dos piñas y salir corriendo… (Una pausa.) (Limpiándose las discretas lágrimas) Perdoná. (Breve pausa.) Mirá qué tipo raro, ponerse así con Sophia Loren.

SOPHIA LOREN
(ayudándolo a secar su rostro)
Si nunca has llorado tus ojos no pueden ser hermosos.

LIONEL MESSI
(justificándose)
La verdad es que no tengo nada de raro. (Una pausa.) Me gusta estar en casa. Me gusta disfrutar de mi gente. La verdad no hago cosas muy raras.

SOPHIA LOREN
(volviendo la vista de regreso al horizonte)
Todos tenemos nuestras rarezas…

LIONEL MESSI
(menos solemne)
Vos hablás sola.

SOPHIA LOREN
(confirmando)
Yo hablo sola.

LIONEL MESSI
Con un tal Marcello.

SOPHIA LOREN parece no haber escuchado la última frase. Los dos vuelven a la posición de frente al público, mirando al horizonte. Un silencio largo.

SOPHIA LOREN
(para sí)
Me hubiera visto fantástica dentro de la fontana.

LIONEL MESSI
(para sí)
Quisiera volver a ser un tipo totalmente normal, poder andar por la calle.

SOPHIA LOREN
(para sí)
Supongo que todo lo que nos ha tocado vivir nos ha convertido en la persona que somos ahora.

LIONEL MESSI
(mirando al infinito)
Como una gran obra de arte.

SOPHIA LOREN
(armando la idea)
Una milagrosa armonía sin tiempo.

SOPHIA LOREN y LIONEL MESSI se quedan semi sentados sobre la gran roca. El mar parece contarles secretos ancestrales y ellos escuchan, atentos. Se van dejando tocar por el carrusel de recuerdos que los reinventa. La luz va creciendo en brillo como si se reflejase sobre el mar, al tiempo que los últimos momentos del tango Malevaje suenan desde una fuente análoga oculta en algún rincón del escenario. La música les llega y no saben bien si viene de fuera o de adentro, hasta que lo entienden. Oscuro.

Miraflores, 5 de noviembre de 2011.

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